Monday, December 26, 2005

Lo que pasa es que despues revivo

Pero sólo tiene que entrar aquí
para matarme una y otra vez
(tiene unos infraverdes en los ojos
que me pulveriza). Se ríe
como lo hacen los malos en los dibujos
pero no tiene ningún gato para mi.

Cierra la puerta y John Wayne cae a la arena.
Hay un charco y tiene agua e insectos.

Cuando abro los ojos
veo mi cara abriendo los ojos.
Entonces sucede lo que pasa
y pasa rápido lo que me sucede.
Y lo que más me pasa es...
que después revivo.
153 veces al día,
exáctamente.

Sunday, December 18, 2005

Las balas que no te dan

Son las que mas duelen porque te rozan y ya te crees algo y te pides otra copa y que te pongan la canción aquella que cantaban aquellos. Son misiles como supositorios de destrucción misiva sin sellos ni cheques al pagador. Son pequeñas incisiones que se detienen al leer el Marca en los sitios donde ponen café y mala cara. Unas proposiciones disyuntivas que te esquivan cuando la cosa se pone más fea y bailas con ella y luego se arrepiente porque tiene lo que tiene. Y con eso ya es bastante para ella. Pero tú estás en el punto de mira y tu herida en lugar de sangrar piratea dvds de los sopranos y las barítonos más famosos. Las balas son como las personas: carecen de sentimientos. Pero tienen sentido y dirección que es lo que a tu hermana le sobra. Luego el gato conoce al asesino y me lo presenta cada vez que nieva en el ascensor de mi taxi. Miro la agenda y veo los casquillos sin casquete ni coquetas con catequésis catecumenales. Pero vuelvo a jugar con las palabras y eso que hace poco me lo advirtio Piorni. "Las balas, las que no dan, esas, las balas"

Lo de ser cancion: Nunca ganaremos el mundial

Volverán los días de ingenio
El mundial que nunca ganaremos
La fuerza y las noches de miedo
Los clásicos serán siempre modernos
Eres lo único que me queda
La resistencia clandestina
Defendiendo causas perdidas
Romanticismo suicida
Indispensable en tu equipaje
Iré contigo a todas partes
Como tu canción favorita
Siameses inseparables
Te abrazaré hasta el fin de los tiempos
Seré tu piel, tus mejores momentos
Un clásico, antiguo como un beso
Haré por ti todas las cosas que nunca hice por mí…Si!
Aunque las calles se derritan
Aunque las flores se marchiten
Aunque pasemos de los treinta
Y las derrotas sean eternas
Te abrazaré hasta el fin de los tiempos
Seré tu piel, tus mejores momentos
Un clásico, antiguo como un beso
Haré por ti todas las cosas que nunca hice por mí…Si!
Volverán los días de ingenio
El mundial que nunca ganaremos
Te abrazaré hasta el fin de los tiempos
Seré tu piel, tus mejores momentos
Un clásico, antiguo como un beso
Haré por ti todas las cosas que nunca hice por mí…Si!
Que nunca hice por mí

(La habitación roja)

Thursday, December 15, 2005

3 de enero: Dia de los reyes Malos Party

Pues será el 3 de enero. La fiesta que todo miki que se precie estaba
esperando. La tarde de esa día de magia e ilusión podréis estrenar las
ropitas y los juguetitos que los monarcas multirraciales han venido a
traeros desde oriente y occidente. Esta año estrenamos ubicación y no
será
otra que la nueva casa del Teniente Terradillos en la bella localidad
gaditana de CÁDIZ. Empezaremos el 3 y ya veremos cuando se acaba. Se os
quiere y se os quiere allí

siempre vuestro


el concejal Ortega de La Palabra Itinerante.

Wednesday, December 14, 2005

En la muerte de Jon Kortina

Cortesía de crespo del foro Acb.com


Ayer falleció en Guatemala uno de los teólogos de la Liberación más renombrados, aunque admite que no la estudió formalmente: el jesuita bilbaino JON KORTINA. Después de haber consagrado su vida por una sociedad más justa en la República de El Salvador, testigo directo de una guerra cruenta y de una paz injusta, aliento y voz de los más pobres de la sociedad salvadoreña. El pasado noviembre sufrió un derrame cerebral y vivió sus últimos días sobre la tierra en Guatemala hasta que ayer, con 71 años, expirara. Sus últimos años los vivió luchando, como no podía ser de otra manera en él, por recuperar para sus familias los niños secuestrados por el ejército salvadoreño durante la guerra civil con la Organización Pro-Búsqueda. Si hay cielo, que así lo creo, este hombre se lo ha ganado, junto a otros colegas como Juan Gerardi, Oscar Romero, Ignacio Ellacuría y tantos y tantos que sacrificaron sus vidas buscando un mundo mejor.

Quisiera, pues, dejar constancia de esta entrevista que le realizó la Revista Fusión este mismo año, cuando el jesuita bilbaino acudió a España a regocer el Premio Memorial por la Paz "Josep Vidal y Llecha".

JON KORTINA, EL CURA COMPROMETIDO

Dice Jon Cortina que para hablar de Jesús hay que mojarse. A Dios rogando y con el mazo dando. Por eso este sacerdote, vinculado a la Teología de la Liberación, no apea las palabras verdad y justicia. Se ha propuesto resolver un capítulo oscuro de la guerra en El Salvador: los niños desaparecidos.

El Salvador, noviembre de 1989. La guerrilla del FMLN asedia la capital salvadoreña. En plena ofensiva, un escuadrón militar asesina a seis sacerdotes jesuitas vinculados a la Teología de la Liberación. En la lista de víctimas aparece uno de los fundadores de la Universidad Centroamericana: Jon Cortina, un cura de origen vasco, ingeniero y profesor en la universidad.
Su nombre en la lista fue un error. Cortina estaba aquel día en Chalatenango, la aldea donde vivía durante gran parte de la semana. Una aldea en zona de conflicto que Cortina no abandonó después de la matanza. No fue él pero pudo serlo: de haber estado en la Universidad, le habrían disparado. Quizá el destino le salvó la vida para encontrarse, años después, con una herida abierta en la memoria colectiva del pueblo.
Cuando la Comisión de la Verdad -creada para investigar las violaciones de los derechos humanos durante la guerra salvadoreña- publicó su informe en 1993, pasó de puntillas sobre un tema del que Jon Cortina había oído hablar: el secuestro de niños por parte del ejército. Más de quinientos niños desaparecidos que no se mencionan en ese informe. Así que, argumentando el derecho a la verdad y la justicia, Cortina se puso en marcha. No estaba completamente solo: había otra persona y una moto.
Desde entonces han recuperado a casi doscientos niños perdidos, el equipo ha crecido hasta quince personas y ha llegado el reconocimiento. Recientemente, Cortina ha estado en España recogiendo el Premio Memorial por la Paz "Josep Vidal y Llecha".

-¿Qué significan los premios para usted?
-Éste tiene un significado especial, porque una entidad internacional reconoce aquello por lo que luchamos, aunque muchas veces en el país no se reconozca. Tiene una pequeña retribución económica y el dinero se necesita para trabajar y pagar un salario a las personas que trabajan. Pero creo que es más importante el reconocimiento, porque puede hacer que algunos políticos cambien sus ideas.

-¿Cuándo empezó a buscar a estos niños?
-La idea surge cuando llega la Comisión de la Verdad, formada por Naciones Unidas para estudiar las violaciones de los derechos humanos durante la guerra. Tres mujeres presentan una denuncia acusando al ejército de haberles robado a punta de pistola a sus hijos e hijas pequeñas. En primer lugar, la Comisión de la Verdad se queda asustada, y en segundo lugar no tiene tiempo de estudiar la situación. Dos personas que trabajábamos en derechos humanos decidimos hacerlo, porque sabíamos que en aquel operativo militar habían desaparecido por lo menos 52 niños. Así empezamos. Ahora tenemos 571 solicitudes de búsqueda y se han resuelto 188.

-¿Con qué apoyos cuentan?
-No recibimos ninguna ayuda económica por parte del Estado. Nos interesa la colaboración de las Fuerzas Armadas, que son los que tienen datos, pero no hemos recibido ningún apoyo de ellos.

-¿Cuál es la posición de la Iglesia?
-Tenemos apoyo dentro de las comunidades de base. La gente sencilla, los que han sufrido la represión y la guerra, ésos están de acuerdo. A nivel de jerarquía se ha empezado a aceptar un poco más. Un obispo nos ha apoyado desde el principio, pero respecto a otros, cuando fuimos a contarles lo que hacemos y por qué, escucharon como un tronco de árbol, sin decir absolutamente nada. "¿Cómo salieron los niños?", fue la única pregunta que hizo uno. "Pues mire, en avión", le respondí.

-Se ha dicho que este trabajo hurga en las heridas. Esos niños ya se han incorporado a una unidad familiar y se encuentran con que tienen otros padres. ¿Cómo se trata algo tan delicado?
-Nosotros no pedimos al menor encontrado que vuelva con su familia biológica, ellos deben decidir dónde quieren vivir, cómo, con quién y por qué. Estos jóvenes tienen derecho a saber quiénes son, a conocer su identidad porque han vivido con ella alterada. Ese derecho se les ha negado. Los padres también tienen derecho a saber cómo está su hijo, y la sociedad entera tiene derecho a la verdad que ha sido negada, cambiada y falsificada. Queremos que la verdad aparezca, contribuir a la memoria histórica. Las víctimas tienen derecho a una reparación que ya se pidió a la Comisión de la Verdad y no se ha dado, una reparación moral y material. Lo material va a ser muy difícil, pero al menos que les pidan perdón a las víctimas y les devuelvan la dignidad robada.

-¿Cuántos jóvenes vuelven con sus familias?
-Hay dos grupos, los que están en El Salvador y los que viven fuera, que es un número ligeramente más alto. Los hemos encontrado en nueve países: Francia, Italia, Holanda, EEUU, Guatemala, Honduras... Es más fácil que los que están en El Salvador tengan relación con sus familias, porque aunque ellos ya hayan hecho su vida, muchas veces se visitan. Sobre todo en aquellos que viven fuera, el primer contacto puede ser difícil, porque en los orfanatos les han dicho que están vivos por la generosidad del ejército, que los encontró medio muertos en el campo de batalla y los salvó. Una de las primeras cosas que los niños preguntan a su madre es: "Mamá, ¿usted por qué me dejó abandonado?", y la mamá le tiene que explicar. Cuando, a través de los grupos de terapia familiar, estos jóvenes empiezan a ver que no les abandonaron, que les han buscado, cambia la actitud. Con los que están fuera es mucho más difícil mantener una relación, pero procuramos que existan cartas desde las familias de El Salvador a sus hijos, y hay respuestas de los hijos.

-¿Cuál es la reacción de los padres?
-Dicen frases como: "Cuando vi a mi hijo me parecía que estaba en una nube". Me acuerdo que se le dijo a una señora: "¿Cuál es la mejor noticia que le pueden dar?" y ella respondió: "Que tengo carta de mi hijo" y se le contestó: "No, su hijo está en San Salvador, va a venir pasado mañana". Tartamudeaba, decía que era el momento más feliz de su vida.

-¿Ha pensado alguna vez en tirar la toalla?
-Ha habido momentos difíciles pero tirar la toalla, no. Si los fondos no dan para poder trabajar quince personas, pues trabajaremos nueve. Pero seguiremos.

-Usted escapó de la masacre perpetrada contra sus compañeros jesuitas. Supongo que esto le hizo luchar con más fuerza.
-Lo que uno va viendo es como las injusticias aparecen por todas partes, en el caso de mis hermanos jesuitas esto es clarísimo. Y en estos casos de violación de los derechos humanos también aparece la impunidad por parte de los que han cometido esta serie de tropelías, impunidad que sigue ahí sin que se haga nada. Parte de nuestro trabajo es acabar con ella.

-¿Siente alguna responsabilidad por haberse salvado?
-Yo no estaba en aquel momento, fue una casualidad y en ese sentido no siento ninguna responsabilidad. Siento una especie de impotencia por no poder hacer nada para que haya verdadera justicia; y también desencanto, porque después de una guerra tan larga, con tanto derramamiento de sangre, no llega una paz que merezca la pena. Parece sangre malgastada.

-En este momento, en El Salvador está muriendo más gente que durante la guerra. ¿Cuál es la razón?
-Hay una violencia muy grande en delitos comunes, aunque uno no sabe exactamente si son comunes o aparecen como tal. Creo que los escuadrones de la muerte no van a actuar ahora de la misma manera en que lo hicieron, pero no sería extraño que algunos de esos delitos comunes tuvieran aspectos políticos.

-¿Qué influencia ha tenido en su vida la Teología de la Liberación?
-Formalmente, no la he estudiado nunca. Leí los documentos de Medellín, que son como la base de la Teología de la Liberación y, viviendo con tanta necesidad, aquello parecía evidente. Después parece que a las jerarquías les ha dado miedo dar voz a los pobres. Me gustaría que quien ataca la Teología de la Liberación viviese esas injusticias, con hambre y persecuciones, a ver qué tiene que decir. Es muy fácil desde Roma condenar situaciones que no se viven ni de lejos.

-¿Cuál es su responsabilidad como representante de la Iglesia en este país de conflictos?
-Lo más importante es acompañar a la gente, nunca podremos hablar si no estamos con ellos. Y una vez con ellos nuestro trabajo tiene que ser dar esperanza, aliento. Sería de un paternalismo absurdo decirles lo que tienen que hacer. Acompañé a la gente viviendo en la zona de guerra después de que mataran a los jesuitas, y ahora sigo estando con ellos, aunque solamente sea de viernes a domingo.

-¿Ahora su labor está centrada en la Asociación?
-Y en la Universidad. Soy ingeniero y vivo de las clases que doy. Así trabajo en la Asociación, donde me puedo permitir la libertad de no percibir nada, y lógicamente trabajo también con los campesinos.

-¿De qué forma se puede dar el mensaje evangélico en estas situaciones?
-Simplemente diciendo la verdad que está en el evangelio, sin ver a quién le va a molestar. Yo creo que tenemos que ser sencillos y fuertes. ¿Y a quién le duele? ¿Al poder establecido? Lo siento mucho, no creo que Jesús andara cuidando a quién le decía una cosa y a quién otra, creo que él dijo lo que tenía que decir a quien tenía que decirlo. Así debe ser.

-La democracia no ha sido suficiente para acabar con la pobreza en Centroamérica. ¿Qué hace falta?
-Habría que ver si una verdadera democracia sería suficiente. Lo que ocurre es que no la tenemos, se piensa que democracia es poner un papel en una urna en unas elecciones y yo creo que hay algo más. ¿Qué más? Por lo menos una justicia igual para todos, que se respeten los derechos de los grupos y las colectividades, y otras cosas que no se están dando. No creo que con una verdadera democracia se pudieran resolver todos los problemas, pero algunos sí.

-Usted no cree en el olvido como camino para la paz y defiende la lucha por la verdad y la justicia. ¿Qué camino debe seguir esa lucha?
-Yo diría que no va a tener una concreción muy clara, va a ser un conjunto de acciones. La lucha por la verdad es darla a conocer, es tremendamente importante porque ella nos llevará a la justicia. Hay que contar los hechos como han ocurrido, sin darle ningún matiz político. Hoy en día se dice: "esto políticamente no me conviene", "no existe voluntad política de hacer esto", y cuando hablamos de cosas tan serias como la vida y la desaparición forzada de seres humanos no podemos hablar de decisiones políticas sino de decisiones éticas. Por desgracia, política y ética militan en bandos opuestos, y la mayor parte de las veces no coinciden.

Descanse en Paz.

Friday, December 09, 2005

El amor, acto mecanico

Mira que texto más bonito eliminó la censura franquista del maravilloso "Espérame en Siberia, vida mía" de Jardiel Poncela.



El amor, acto mecánico


Un acto mecánico, sí. Tan mecanico como lo fue el acto de colocar la cúpula de San Pedro en Roma. Tan mecánico como Rada.


Se ha amontonado demasiada literatura sobre este acto; se ha elevado a la categoría de sentimiento y los hombres persiguen a las mujeres murmurando conceptos poéticos o filosóficos. Y las mujeres les sonríen a los hombres con aire entre tierno y celestial. El macaco humano, harto de pelar cacahuetes, se obstina en desenvolver marrons glacès. ¿Y qué? Con cacahuetes o con marrons glacès jamás dejaré de ser macaco.

TE AMO....TE ADORO...¡MI ALMA!...¡CORAZÓN MÍO!...Palabras superficiales: el papel brillante del marrón glacè...Porque el amor y el marrén glacè son una misma cosa: esplendor por fuera;y por dentro, una castaña helada.

¿Qué es Te amo?¿Qué es Te adoro?¿Y qué es Alma y Corazón, si nadie dice la verdad más que al decir TE DESEO?

Las civilizaciones, esos carros de guerra, bajo las ruedas y las patas de sus caballos, van dejando despachurrados montones de verdades purísimas. El deseo era una verdad, más llegó la civilización trayendo el refinamiento del somier y la verdad del deseo se convirtió en la mentira del amor, dentro de la cual vivimos todavía.

Sin embargo...a veces se rasga el velo de Isis y le descubrimos a la diosa el ombligo, que es como una flor de oto mecida por la brisa del Delta. Y entonces vemos desconsolados que el amor, después de todo, no pasa de ser un acto mecánico: el ajuste de dos piezas; la tuerca y el tornillo.

¿Por qué poetizar cosa tan prosaica? No nos dejemos conducir por los perturbados que han hecho una misopsiquia de una neuralgia o un escepticismo de un ataque de gota. La poesía es el camino más corto para llegar al error. Si nos emborrachamos con el macharnudo de lo poético, cada tanguista nos parecera una Duplessis, cada balcón con tiestos un jardín colgante de Babilonia, cada exceso de bilis un rasgo de carácter enérgico y cada estemecimiento del útero una prueba de imarcesible amor.

¡Cuidado! La selva del mundo está plagada de trampas.


(Enrique Jardiel Poncela)

Monday, December 05, 2005

Foto finish: Prefacio

Los jueces estabán discutiendo. Pero Rick Rackerson sabía que había perdido. El fotografo, el finish y su abogado, no. Todo parecía igual al ojo humano y al entendimiento. Y a la razón. Nadie quiso dictaminar un resultado. "Que lo diga la foto, que lo diga la foto" Arthur Nigelman no se podía creer lo que había sucedido. Todos a su alrededor felicitaban a Rick y le decían cosas bonitas. "Eres todo un campeón, Rick""Yo lo sabía desde aquella vuelta rápida en Ellantown""Tu padre estaría muy orgulloso de ti"

EL PADRE de RICK RACKERSON

Era un hombre un poco más alto que otros hombres. Tenía una floristería en la décimosegunda avenida y una pequeña casa baja en las afueras de Bojnin. Un pastor alsaciano y un boxer rabicorto. Nadie organizaba las barbacoas como él. El día de todos los santos del año de las lloviznas fue asesinado por 3 personas que aún no conocemos.

ANDY KERPRUIS

Cuando llegó fue el octavo. Cuando empezó a caminar era el sexto: los mellizos Kirian y Arthur habían muerto en el incendio. Su madre había enloquecido, su padre bebía día sí, noche también, el hermano mayor, Edgar, estaba en el reformatorio. De los otros hermanos casi no recuerda los nombres. Había un tal Anthony y una Rosemarie o Suemarie. En el orfanato conoció a Gregory

GREGORY RILEY

Cuando tenía 22 años se enamoró de una puta de la calle 41. No le salieron las cuentas y acabó asesinando a uno de sus clientes. Luego se descubrió que era una trama confusa con intereses empresariales de por medio. El truco del crimen pasional no funcionó, aunque la puta de la 41 lleva 3 años en prisión.

DWIGHT MARBUSKY

Su padre necesitaba el solar de aquella vieja floristería de mierda. Anduvo de taberna en taberna hasta que encontró a dos chicos que lo harían muy bien. Ni sabía quien era Rick Rackerson ni Arthur Nigelman. Ni había estado nunca en Bojnin.

TIEMPO DE ESPERA

La foto finish se hacía esperar y mientras Arthur intentaba ligar con la rubia del champán, Rick se puso a contarle a un periodista su historia.

LA HISTORIA

Sunday, December 04, 2005

Hijos de puta que mueren en la cama:: Gopal Godse

Si cabía algún acontecimiento capaz de conmocionar a la India tras su dramática independencia ése sólo pudo ser el asesinato de Gandhi. Ocurrió un 30 de enero de 1948. El atentado, que fracasó en un primer intento, fue planeado por siete fanáticos hindúes. El último que quedaba con vida, Gopal Godse, murió el 27 de noviembre a los 86 años en Pune (Maharashtra).

En 1948, Gopal Godse tenía 28 años y era tendero en un cuartel del Ejército. El, junto con su hermano Nathuram, quien disparó tres tiros al Mahatma, su amigo Narayan y cuatro más, sintieron que Gandhi tenía que pagar por el daño que había hecho, por haber permitido la existencia de Pakistán, por el sufrimiento de todos los indios de credo hindú tras la partición.

Nathuram y Narayan fueron sentenciados a la pena capital y murieron en la horca en noviembre de 1949. Godse fue condenado a 18 años de prisión y el resto de su vida al ostracismo. Jamás mostró un ápice de remordimiento. "Si me preguntas si siento arrepentimiento, mi respuesta es no. Tomamos la decisión a sabiendas de lo que estábamos haciendo. Sabíamos que si permitíamos a esa persona seguir viviendo, haría más y más daño a los hindúes, y no podíamos permitirlo", aseguró en una ocasión Godse, quien escribió varios libros al respecto, como 'El asesinato de Gandhi y yo' o 'La víctima de 550 millones'.

"Desde Pakistán hasta Bangladesh, todo musulmán es un hindú converso.La actitud de apaciguamiento de Gandhi hacia los musulmanes fue demasiado lejos. Por eso lo matamos. Doscientos cincuenta mil hindúes fueron asesinados en Noakhali, en octubre de 1946. Y Gandhi dijo: 'Los hindúes deben inclinar la cabeza si los musulmanes quieren matarlos. Debemos seguir el principio de no violencia'.¿Qué persona sensible puede tolerar eso?", afirmó Godse, quien hasta ahora custodiaba las cenizas de su hermano Nathuram, en cuya urna de plata se lee: "Si la devoción por el país de uno es un pecado, admito haber cometido ese pecado". Gopal Godse tenía la misión de esparcir las cenizas del asesino de Gandhi en el río Sind sólo cuando la India recuperara Pakistán.

Godse murió sin esparcir las cenizas de su hermano y sin ver la India unida con la que soñaba. Pocos en el subcontinente indio comparten esa idea que le costó la vida al líder pacifista más famoso del mundo.

Fuente: www.elmundo.es, artículo de María Fluxá

Aparacarla

De momento y ser ese ser que soy
los instantes, las palabras, las abreviaturas
que soy cuando sí que no, de momento
en un lío y mi cabeza y este poema:
esos ojos. ¿Yo llegando pronto?
¿Precipitándome tarde? De momento, esos ojos
y ser quien dicen que soy diciendo
las verdades del banquero y que las niñas bonitas,
(ay, las niñas bonitas)no se aparcan. Leches.
Que soy necio, recio, precio, por eso
ya lo sé, quince veces quince, déjame que piense
y todo esto se habrá terminado.
Luego llegaré jugando con la llave
la tiraré hacia arriba y miraré
como se cierra el horario. Y tus ojos.
Y los ciclos (de cine húngaro). Y mis labios.
Son 225.

sigo siendo una puerta
especializada en despedidas.