Monday, April 02, 2007

La pesadilla que se muerde la cola

Si quieres a alguien no se lo digas. Díselo a alguien que la quiera. Si quieres, luego, en un ratito, en un reservado abierto o no, escribe un poema que no tenga nada que ver con esto. Mételo en una botella y entiérralo en una montaña de las que desaparecieron en el último volcan. Mira la playa porque te está mirando. Calla un rato que ya no son horas. Ahora son minutos que son días, segundos que pasan como meses, años de milésimas heridas de gigantismo. Si quieres a alguien no se lo digas porque quizá ya no le puedas decir nada más. Ese es el truco, hermano, pana, mi broder.

2 Comments:

Blogger Unknown said...

caray... es super bonito... que sepas que lo leo a cada rato desde que lo pusiste...

9:51 AM

 
Blogger BUDOKAN said...

Hola, acabo de descubrir el blog y la verdad que esta muy bueno.

10:33 AM

 

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