Monday, October 24, 2005

Ropavieja interior

Me preguntaron el otro día por el amor. Iba a decir que era uno del Barça (jeje jiji) pero creí que el chiste estaba ya gastado.



El amor es la extraña fuerza que lo mueve todo y lo deja todo quieto. Es el camino que no hace el caminante al andar. Es una entelequia, un sobreentendido, algo que nadie comprende, que nada limita y que está lleno de fronteras con aduaneros borrachos. Pero es como la droja (en el cola cao) y como la abstinencia a lo desconocido. Si quieres entras y si no, cierras con fuerza. Lo malo es quedarse con la puerta medio abierta y el pie u otros organos vitales dentro o fuera. Lo malo es mirar para atras como ese antiguo mito mitológico que le pasó no se qué y murió. Es estar lleno de cosas vacías, es estar vacío pero repleto en sí mismo. El amor es tan pura contradicción que no tiene una definición real (si como real entendemos cientifica y por lo tanto absurda).

Yo me apunto al carro del enamoramiento cotidiano. Padezco romanticismo precoz. Me enamoro con facilidad y bato records sobre todo cuando cojo el metro. Pero en 100 mm y sin vallas y sin nada y sin nadie que me diga que empiece disparando con una aparente pistola de aparente fogueo. El amor es una carrera de fondo y yo estoy fondón para ello. Admiro como nadie a quién la corre y gana o queda el último pero se apunta a otra maratón. Yo estoy en las gradas animándole con una bandera hecha con todas las banderas que recuerdo. El amor, probablemente.

12 Comments:

Blogger Miada said...

El que anima con la bandera también participa en la carrera...

Un beso.

8:26 AM

 
Blogger malatesta said...

Para ser exacto dijiste: No juega,
po Clemente lo lleva.
Esta otra versión me gusta más. Supongo que soy de los que corren la maratón, o al menos lo intentan.

11:59 AM

 
Blogger ana said...

Olimpiadas o competiciones de barrio: lo bueno es participar!!

3:00 PM

 
Blogger Stirner said...

A mi la carrera me pilla siempre comprando las palomitas.

3:01 AM

 
Blogger PacoelFlaco said...

Yo soy el que vende las palomitas fuera del estadio.

2:37 PM

 
Blogger dB - Tlks said...

siempre soy el farolillo rojo.

Vien el coche escoba, adios.

3:24 PM

 
Blogger ariadna said...

muy bella reflexión sobre el amor, le doy tu blog a una amiga que está estudiando sobre el tema, amor y erotismo en la filosofía le puede venir bien, dice que a los filosofos les da por estudiar sobre millones de temas excepto por estos tan trascendentes y humanoides.

saludos bea.m.b.

5:17 PM

 
Anonymous Anonymous said...

Aquí huele a esquirol. Sabemos de tus conversaciones con Combarros...y no nos han gustado. Morirás al alba (amor mío al alba).

10:44 AM

 
Anonymous mmori said...

Pero el amor, a veces, duele... ¿no?

12:52 AM

 
Anonymous unodetantos said...

error, mmori: el amor, a veces, no duele...

4:00 PM

 
Blogger totito said...

Clemente siempre confió en amor, era un tipo listo.

El amor es un tren. A veces vas montao en él y otras, desde la estacion, lo ves pasar. Incluso cuando vas montao puedes ir corriendo por sus pasillos o puedes estar sentado comodamente. O puedes mirar por la ventanilla como cambia to el paisaje o puedes mirar a la personas que van dentro. O puedes o no puedes. El amor tiene infinidad de posibilidades.Y cada viaje es distinto.

5:35 PM

 
Anonymous jon said...

Pues si,cada viaje es distinto...
Conforme pasa el tiempo mas me parece cierto lo que decia un amigo mio de creia creia en el amor eterno pero con una persona diferente en cada etapa...

9:48 AM

 

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