Wednesday, October 20, 2004

Mis amigos, esos infelices..

...cuando son felices nadie puede detenerles.


TIEMPOS ESPLÉNDIDOS EN LA MISERIA

Ellos siguen las raíces hasta la savia bruta,
tratan de no ser serviles a la tristeza,
viven sin tregua, para ser.
Si contemplan un rato una manzana
piensan en el corazón de la manzana;
si conocen a cualquiera le piden
que nunca permita que se ponga el sol.
Este instante es su única posesión cierta.
Su vida es imposible de fotografiar.
A su lado aprendo cada día lo difícil:
la alegría en la respiración, el desafío
de amar en aventura, el deber de vivir,
ese emblema, esa audacia.
En plena ruina, a todo sol, nos vamos muriendo.
Poco a poco, o rápidamente, nos vamos muriendo.
Ellos igual también se mueren, es cierto,
pero de otro modo, de menos muerte.

David Eloy Rodríguez (inédito)