Wednesday, June 22, 2005

Hijos de puta que mueren en la cama: Carlos Suárez Mason

Carlos Suárez Mason, 'el carnicero de El Olimpo

Carlos Guillermo Suárez Mason, ex general argentino acusado de delito de represión, falleció a los 81 años de un paro cardíaco en una cárcel de Buenos Aires. Apodado 'Pajarito' por sus compañeros de armas, las víctimas de la represión lo conocían como 'El carnicero de El Olimpo', en referencia a uno de los centros clandestinos de detención que dependía del Ejército.
Estaba acusado de 254 secuestros y la justicia española, italiana y alemana habían pedido su extradición.
"Yo firmé entre 50 y 100 sentencias de muerte por día durante mucho tiempo", le dijo a un representante diplomático estadounidense en 1979, según un documento desclasificado hace algunos meses en Washington.
Cuando se empezaron a airearse los primeros casos de violaciones de los Derechos Humanos, el ex general huyó al exterior, por lo que fue acusado por el ejército de "indignidad". Después de unos años, fue arrestado, extraditado desde Estados Unidos y condenado por violaciones de los derechos humanos.
En 1990, el jefe del Primer Cuerpo del Ejército durante la dictadura argentina (1976-1983) se benefició de las así llamadas 'leyes de impunidad' y de los indultos dictados por el entonces presidente Carlos Menem. En estas normas se excluyeron el robo y el cambio de identidad de hijos de desaparecidos, delito por el que se procesó a Suárez Mason y a otros ex jefes de la dictadura.
El ex general había sido acusado por el secuestro y asesinato de los ex legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Rafael Gutiérrez Ruiz, cometido en 1976, pero no se le juzgó por estos casos a raíz de los indultos. También se le imputó haber participado en el 'Plan Cóndor', como se llamó la represión política coordinada por las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay en los años 70.

6 Comments:

Anonymous Helena said...

No se puede lamentar la muerte de alguien así, tal vez lamentar que viviese tantos años o que la justicia no hace su trabajo como debe ser y cuando debe ser...
Besos.Adiós.

4:08 AM

 
Blogger El misionero said...

Yo no me alegro. Sólo aprovecho este espacio para dejar constancia de que ha muerto un hijo de puta y de que ha muerto en una cama.

5:04 AM

 
Blogger Ismo said...

Yo creo, sinceramente, que no hay que reconcomerse con estas cosas. Se ha muerto, vale, cojonudo. Lo cojonudo fue el día que no pudo firmar más sentencias.

Recordarle a él y a tipos como él nos hace más mal a nosotros que a ellos

El Pequeño Saltamontes

12:16 PM

 
Anonymous Poeta en resistencia said...

Hay que tener en cuenta los desastres para evitarlo: para evitar que mueran en la cama otros hijos de puta.

4:46 AM

 
Blogger sabandija said...

Pues se tenía que haber muerto como
el gitano del chiste, con un tranco en el culo para que no se combase el atuaúd.

5:23 AM

 
Anonymous Anonymous said...

una gran perdida.

1:46 PM

 

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